09.
RAQUEL
Apenas cierro la puerta de la oficina de Michael, el aire se me vuelve espeso. Camino por el pasillo sin mirar a nadie, con los pasos largos, decididos, como si pudiera dejar todo atrás con solo atravesar la recepción. No quiero pensar. No quiero sentir. Solo quiero salir de este edificio antes de que el nudo que tengo en la garganta se convierta en algo imposible de esconder.
Pero ya es tarde.
Las lágrimas empiezan a arderme en los ojos mientras espero el ascensor. Parpadeo rápido, fur