24. Vas a morir aquí
Dante
La rabia me hierve dentro del cuerpo mientras bajo las escaleras de la casa con arma en mano.
Estoy haciendo un recuento mental de los guardias que tenía hoy asignados a la mansión: Matteo, Lucas, Javid, Stefan y ni hablar de Cecilia. ¿Cómo es posible que ninguno haya escuchado nada?
El cuerpo se me tensa aún más al pensar que pudieron haberle hecho algo a Cecilia, esa mujer está conmigo desde que era un crío…entonces llego al primer piso y tal como dijo Isabel encuentro la puerta de la c