Alexander parpadeó varias veces, intentando enfocar su vista, el alcohol todavía le corría por las venas.
Había algo que no encajaba.
Frente a él, Natasha ladeó la cabeza observándolo con atención. Sus ojos parecían absorber cada microgesto de confusión que cruzaba el rostro de Alexander.
— En efecto… Has bebido más de la cuenta… —murmuró con suavidad. Pero había algo en ella que no lo dejaba pensar con claridad.
Alexander frunció el ceño. Quería responder algo cortante, algo que le devolviera