Bianca volvió al estudio de diseño y encontró a Linda sola, concentrada en unos bocetos.
—Oye, Linda, ¿no ha regresado Francisco?
Linda levantó la vista de su trabajo, sorprendida de verla sola.
—¿No se fueron juntos? ¿Cómo que no regresaron juntos? ¡No lo puedo creer! Qué mala onda de su parte dejarte volver sola. A ver a dónde se fue… Cuando regrese, me va a oír.
A Bianca le causó gracia la indignación de su compañera.
—Tranquila, creo que le surgió algo. Voy a llamarle a ver qué me dice.
—Sí