Capítulo 177 El don
Horus inhalaba y exhalaba con pesadez. Su pecho subía y descendía con un ritmo áspero, como si cada respiración fuera arrastrada desde el fondo de un abismo. Desde el día en que había sido exiliado, había imaginado este momento con obsesión silenciosa. Había visualizado mil veces la caída del titán, el derrumbe del imperio, la justicia restaurada por su propia mano. Había creído que el odio afilaría sus sentidos, que el rencor sería suficiente para alimentar su fuerza. Pero frente a él, en esa n