La llegada a la casa costera marcaba un nuevo inicio, pero también una transición compleja que requería enfrentar temas delicados. Mientras aún procesaba las palabras de Luna, Erik recibió una llamada que interrumpió el momento. El abogado que contraté para el tema de la custodia de Luna había confirmado la reunión para tratar los asuntos legales.
La realidad volvía a golpearnos, recordándonos que este arreglo no era sobre nuestra relación, sino sobre proteger a Luna de cualquier amenaza futura