—No te preocupes, el ama de llaves está aquí para cuidar cada aspecto, también hay un jardinero que estará cuidando el exterior. La casa está a nombre de los dos, es el bien familiar y está completamente paga. Ahora tenemos que ocuparnos de que tú aprendas bien tu rol en el trabajo, de tu vestimenta y del cambio de look —le dije enumerando aquellas cosas con mis dedos.
—No me cortaré el pelo, me gusta tenerlo así… pero tranquila, no te are quedar mal, lo mantendré prolijo. Y las corbatas, caray