Rosella marcó el numero de Anya al darse cuenta que Leónid estaba en el despacho de Valeria. Pero en ese momento Anya estaba demasiado concentrada en una pataleta para responder el teléfono y al sexto repique Rosella colgó. Regresó a su alcoba para descansar el resto de la madrugada y antes de que el despertador sonara salió a pasar revista. Necesitaba estar segura de que Valeria no durmió en su cama, sino en la de Leónid para no dar una información falsa y de ese modo perder credibilidad frent