—Siento que el pecho me estallará en cualquier momento —una débil, pero significativa sudoración apareció en la frente de Valeria —. Me siento como si fuese al matadero.
—Tonterías, te ves… simplemente perfecta —Nino admiró su belleza retirándose un poco —. Hasta creo que hoy harán un lindo bebé —bromeó y ella tragó el grueso nudo hecho en la garganta.
< ¿Bebés? Eso jamás. Lo que quiero es exponerlo para darle una lección >, pensó mientras colocaba en el centro de su garganta el dije del collar