Esa misma noche en un bar cualquiera a las afueras de la ciudad, oliendo a alcohol rancio, Jake, vestido con ropa sobria, se encontró con el Sr. Peterson, el empresario que orquestó el defalco del que fue objeto Leónid aprovechándose de la necesidad de Jorge Montenegro, el padre de Valeria quien se había endeudado para poder costear el tratamiento de su esposa y poder vivir dignamente. Peterson estaba ebrio y desaliñado, temblando de ansiedad ante la bolsa de dinero que yacía entre ellos.
—Este