La primera impresión que tuvo Valeria al escuchar las palabras que pronunció Leónid fue de casi desmayarse. Había cedido a algo que ella quería. La sonrisa que tiro de sus labios fue tan amplia que casi le partió la cara en dos. Estaba segura de que le diría que no estaba permitido romper sus reglas, pero esto lo iba a aprovecharla al máximo considerando que el personaje era imposible de convencer y por alguna razón… estaba cediendo.
—Gracias —trató de sonar amable. Afectuosa.
—No me des las gr