Danae
El amanecer en la mansión Montenegro era silencioso, casi demasiado. Los pasillos parecían tragarse los sonidos, como si las paredes supieran guardar secretos. Caminaba hacia la cocina pensando solo en un café, cuando lo vi.
Un enorme arreglo floral, colocado sobre la isla central de mármol. No era el típico ramo que enviarías por cortesía. No. Esto era otra cosa. Rosas negras mezcladas con lirios blancos, un contraste tan dramático que parecía calculado para provocar una reacción.
Había