Tras varios saludos la pequeña y breve conferencia inició. Hana inmediatamente miró a todos los presentes, ansiosa por saber qué sucedía.
El lugar se veía mucho más decorado, elegante.
Adrien carraspeó su garganta, haciendo a todos callar. Arregló un poco el micrófono, intentando no dejarse llevar por su malhumor al dar las correspondientes presentaciones.
Una hora había pasado, una hora en donde se habló y debatió de un par de temas no muy relevantes. Alianzas, pequeños problemas que se debían