—Papi, ella es Hana, juego con ella todos los días. —el pequeño Alfa bajó de los brazos de su padre, colocándose a un lado de él. —Es mi amiga. —sonrió. —Es un gusto conocerte pequeña. —el hombre, tan sonriente como su hijo, extendió su mano hacia una tímida Hana. Ella era muy penosa con lo que respecta presentarse a sus mayores. —Soy el padre de Jackson.
Aquella mañana de cielo gris no pintaba ser diferente a las demás. Hana desayunaba junto a Jade entre agradables y amenas pláticas, sin nada