Parte XVII.- Esta por comenzar.
El camino al coliseo fue un tanto ajetreado. La gente se amontonaba para intentar ver a los participantes, con la ilusión de obtener información privilegiada para las apuestas que se avecinaban. Pero, una vez dentro, todo fue más tranquilo. Ahora, sin embargo, podía sentir las miradas de todos los participantes sobre nosotros.
El torneo no comenzaría sino hasta el día siguiente por la tarde, así que nos llevaron a una enorme sala donde podríamos dormir y preparar nuestro equipo hasta que subiér