Livia
Miré desafiante a los hombres frente a mí, que parecían no muy cómodos con mi presencia. Todos, a excepción de Alessio, a quien parecía no importarle lo más mínimo.
—¿En calidad de qué estará la señora Vescari? —preguntó el consigliere, de quien seguía desconociendo el nombre.
—Ahora... —Matteo me miró por unos largos segundos, una mirada intensa que me llevó a rememorar lo ocurrido en aquel sofá— en calidad de consejera.
—Si sigues equivocándote, Sergio, tendremos un reemplazo más sexy q