Mundo ficciónIniciar sesión—No creo que vuelvan a cambiar hasta que sea hora de regresar a la Cuna —decía Ronda cuando volví a prestar atención a lo que hablaban—. Y les brillaron los ojos cuando les hablé de nuestra aldea.
—Sueñan con un hogar confortable para las mujeres de su clan, y sobre todo para las viudas de más edad. A ellas las beneficiaría más que a nadie la posibilidad de vivir tranquilas y en dos piernas los años







