Mundo ficciónIniciar sesiónFue otra noche eterna, avanzando hacia el este por aquella estepa llana, interminable. Los vampiros cabalgaban en completo silencio en aquellos caballos que parecían infatigables.
No podía faltar más que un par de horas para el alba cuando a lo lejos distinguí una línea oscura frente a nosotros, que se extendía de norte a sur. Pronto vi que se trataba de árboles, e imaginé que debía tratarse de un curso de agua.
Y así era. Aquellas tierras eran tan secas que la franja de árboles







