Mundo ficciónIniciar sesiónMe despertó un brusco sacudón, y lo primero que vi al abrir los ojos fue la amazona que ladraba más que hablar, con un dedo cruzando sus labios para indicarme silencio y un candil en la otra mano. La habitación estaba sumida en una penumbra crepuscular.
Cuando me senté rascándome la cara, mirando alrededor para recordar dónde estaba, me señaló mis botas y la puerta, dio media vuelta y salió a largos trancos, aunque sin hacer un solo ruido. Un vistazo a la cama me indicó que su sigilo s







