La decisión era una piedra pesada en mi estómago. Desenterrar la raíz significaba operar nuestra propia tierra, extirpar un cáncer que estaba entretejido en el mismo suelo. Era una violación tan profunda que se sentía como un sacrilegio. Íbamos a deshacer una parte de nuestro mundo para poder salvarlo.
Ronan estaba de pie en el borde de la cala, su cuerpo una tensión contenida, un resorte de poder a punto de liberarse. No era solo un Alfa; era un rey a punto de cometer un acto de profanación. M