—Pero miren ¡qué delicia! —dice Yetro con voz cantarina cuando ve a Emily con la pistola en la mano—. Una belleza que dispara... esto me lo voy a gozar mucho, ¿sabes?
Sin mirar, Yetro escucha el movimiento de un percutor y dispara de reflejo, hiriendo a Maldonado en el otro brazo. Casi al unísono, dos disparos más rasgan el aire del sótano. El proyectil de Emily acierta en una de las piernas de Yetro, haciéndolo trastabillar, mientras que el disparo de Clara atina por error a uno de sus propios