Dimitri se escabulle por los pasillos a toda prisa. Bertha va saliendo de la cocina con una bandeja repleta de canapés y al verlo se detiene. Él la mira con ojos de cachorro hambriento, con esa sonrisa de niño bueno que solo utiliza cuando tiene hambre. se ve muy elegante con su pantalón oscuro y camisa gris claro. Ese tono le resalta el color azul muy claro de sus ojos. Bertha sabe que se esconde, pero no dice nada al respecto. Todos dentro de la mansión se conocen bien, saben de su afinidad c