En la clínica Lyra ya tenía la Flor de Lune en sus manos, Helena se la había dado sin problema a Elia, al final su plan funcionó mejor de lo esperaba. Cuando Helena pidió ver a la persona que iba a sanar con la flor, Lyra aceptó llevarla, sabía que se iba a conmover con ver a la pequeña e indefensa niña en la camilla, fue más sencillo cuando se dio cuenta que Jennek la conocía, se veían muy cercanos aunque tensos, seguramente habían sido amigos desde antes, después de todo Helena había crecido