Me siento en su regazo y lo acerco más a mí. Lo abrazo con todas mis fuerzas y le acerco la boca al oído.
—Estoy locamente enamorada de ti —susurro—. También es un amor abrumador. Eso no cambiará nunca. Jamás. —Le beso la oreja—. Y punto.
Se gira y su boca atrapa mis labios.
—Estupendo. Mi corazón está contento.
Sonrío tímidamente mientras enfatiza su felicidad con un beso y nos sumerge en la bañera hasta que estoy tumbada sobre su pecho. Nos besamos durante mucho, mucho tiempo. Es un beso dulc