—Para mí siempre serás Addison Carter —refunfuña—. Levanta. Tu tío estará aquí dentro de un minuto para llevarte abajo.
Me pongo en pie y me arreglo la ropa interior.
—¿El tío Tom está bien?
—Nervioso, pero nada que no se cure con un par de whiskys. Odia ser el centro de atención.
Es verdad. Estará encantado de entregarme a Nick para que todo el mundo deje de mirarlo y poder perderse entre los invitados. Hablamos del tema de los discursos y se lo veía muerto de miedo. Le dije que no te