Iris se levantó desconcertada, intentó abrir los ojos poco a poco. Pero no podía ver nada, el lugar estaba en completa oscuridad. Se incorporó lentamente, y fue tanteando las paredes, intentando encontrar el interruptor. Después de unos minutos pudo encontrarlo. Y la luz inundó la habitación, Iris miró todo su alrededor sin poder reconocer dónde estaba. Pero un sentimiento extraño le recorrió todo el cuerpo, aunque no recordaba haber estado en esa habitación. El sentimiento de familiaridad era