Caminó por el pasillo con el corazón acelerado y el estómago revuelto, ansiando llegar a la silenciosa seguridad de su habitación. El eco de sus pasos resonaba entre las paredes, y la penumbra parecía cerrarse a su alrededor, como si intentara engullirla por completo.
Ansiosa, se apresuró cuando la divisó una esquina que la llevaría al corredor que conducía directamente a su habitación. Pero cuando estaba a punto de girar, una mano surgió de un rincón oscuro, la sujetó con firmeza y la estrell