Se quedó quieta, con los músculos tensos y la mirada fija en Lia, intentando comprenderlo. Los gemelos la observaban en silencio, con visible interés brillando en sus ojos.
—Es tímida—dijo Leo.
—Demasiado, diría yo —agregó Lia, restándole importancia mientras volvía a concentrarse en la comida.
Pero Leo no dejaba de observarla.
—Yo… necesito ir al baño —murmuró Serethia.
Se levantó apresuradamente, rozando con los dedos la zona de su brazo donde Lia la había tocado. Mientras avanzaba por el pas