Mundo de ficçãoIniciar sessão—Los zapatos… —murmuró Alec con un suspiro mientras tomaba las bolsas. Superó con resignación y decidió no molestarse; ya estaba acostumbrado a repetir esa advertencia cada vez que lo visitaban.
—Tienes buenos reflejos. Me agradas —comentó Leo con una sonrisa tranquila antes de sentarse en el sofá, acomodándose con calma, a diferencia de su compañera.
Serethia no respondió, aunque su ex







