Aquí terminaba. Había sido el centro de tantos de mis traumas pasados, de tantos problemas con Ryker, con mis padres, de todo. Seguía intentando darme codazos, pero se iba apagando; ella se iba apagando. La apreté más contra mí, hundiendo el brazo más en su garganta. Ahora me arañaba el antebrazo.
Mamá, papá, eso era por ustedes. Por todo lo que se perdieron, por todo lo que se perderán en el futuro. Los amaba. Los extrañaba. Tensé los brazos y las piernas con más fuerza. Cerré los ojos y rogué