Finn
Greta me llevó a la casa de la manada de Ryker para ducharme y cambiarme. Las ventajas de tener ropa y provisiones al alcance de la mano todavía me sorprendían a veces. Cindy, la Omega de cocina, nos preparó comida para llevar y emprendimos el camino.
—Eh... ¿y cómo va a funcionar esto? —pregunté con cautela. Era obvio que la parte física de estar vinculados la teníamos controlada. Greta incluso me había dejado tomarle la mano durante la mayor parte del trayecto.
—¿A qué te refieres? —pregu