Finn
La sala estaba llena de gente cuando por fin logramos entrar. No me gustaban las multitudes, pero había tanta emoción alrededor del nacimiento de la bebé de Kennedy y Ryker que no pude evitar sonreír junto con todos los demás. Trinity se escurrió de mis brazos, pero me tomó la mano con sus deditos diminutos. Era obvio quién mandaba allí.
Miré por encima del hombro hacia Greta, pero lo único que recibí fue una sonrisa y un encogimiento de hombros mientras ella se dirigía a la cocina, y a mí