Capítulo 297
—Creo que tenemos que ir a hablar con Ryker. —No esperó a que yo estuviera de acuerdo ni a que reconociera lo que había dicho; me tomó la mano y empezó a caminar. Y yo no podía separarme de aquellos cuatro niños que habían dependido de nosotros los últimos días. No tenía idea de por qué, estaban a salvo dentro de la casa del Alfa, resguardados en un rincón seguro donde nada ni nadie podía hacerles daño. Greta no me dejó detenerme ni pensarlo dos veces. Cuando bajamos, encontramos al Alfa de pie