Kennedy
Sujeté a Amy mientras intentaba escapar de mi agarre, sin apartar los ojos de ella mientras me dirigía a mi compañero.
—Ve, Ryker. Yo la tengo. Detenlo. No vendrá por ella —susurré.
Era algo de lo que estaba completamente segura, y algo que ella jamás había considerado, a juzgar por su expresión. Él me besó en un lado de la cabeza.
—No me alejaré mucho, corderito. Llámame si me necesitas.
Lo empujé en el pecho cuando otro rugido estalló al otro lado de la arena. Todo era caos en ese mome