El aire se volvió sólido cuando el portal se abrió.
Lyra, Lucian, Kaelthar, Evadne, Yanna, Eldran, Elvan y los Colmillos Grises salieron disparados hacia adelante, cayendo sobre tierra dura.
No tuvieron tiempo de orientarse.
Un rugido los recibió.
Miles de ojos rojos.
Miles de cuerpos tensos.
Miles de almas devoradas.
El ejército del Quebrantador los rodeaba.
Ronan, poseído por El Quebrantador, avanzó al frente con una sonrisa que no era humana.
Jarrión, arrodillado, temblaba como si luchara co