La cueva aún temblaba.
El eco del grito de Lucian seguía suspendido en el aire, vibrando entre las paredes como un lamento atrapado. El humo rojo se arremolinaba alrededor de su cuerpo… y dentro de él, como si buscara un camino para volver a poseerlo. Cada movimiento vaporoso parecía un latido oscuro, un intento de reclamarlo.
Desde el interior del espíritu, Ronan reaccionó.
No era su voz física, sino un murmullo que atravesaba la esencia de El Quebrantador.
¿Qué estás haciendo?
No era una pre