La niebla de la madrugada levantó un velo gris sobre el Santuario cuando llegaron las primeras noticias: Solvar y su grupo habían regresado antes del alba con los cofres y el rumor de que habían encontrado a Eramin, pero que no había sido captura ni confesión sencilla. Había sido un encuentro con palabras a medias, promesas rotas y un gesto final que abría más puertas que cerraba.
Kaeli esperaba junto a la piedra central. Daryan salió de la penumbra con la mirada dura y las manos teñidas de arc