71• Solo hazlo.
Por un segundo, el aire simplemente desapareció de mis pulmones. Mis ojos se abrieron de par en par mientras un nudo enorme trepaba por mi garganta y se instalaba en el centro de mi pecho, apretándolo todo. Celine. Mi Celine.
Mi amiga. Mi hermana.
Y por fin… por fin íbamos a sacarla de ese infierno.
Sentí el ardor de las lágrimas acumulándose, calientes, punzando detrás de mis ojos. Mi mano subió de golpe a mi boca, como si pudiera contener el sollozo que amenazaba con romperme desde adentro. L