Caleb
Nora llevaba exactamente dieciocho minutos sin hablarle.
Caleb lo sabía porque los había contado.
Estaban sentados en el embarcadero mientras Emily hablaba con su madre dentro de casa de Maura.
Adam permanecía allí también.
Nora miraba el lago.
Caleb la miraba a ella.
—Entonces.
Nada.
—¿Seguimos con lo de Scooby-Doo?
Nora giró lentamente la cabeza.
—No tiene gracia.
—Un poco.
—Te acostaste conmigo sabiendo que eras un hombre lobo.
—Sí.
—Y no consideraste que fuera información relevante.
—