Emily
Tenía tres noches antes de la luna llena.
Y alguien llevaba veinte años esperándolas.
La lógica indicaba que debería estar aterrorizada.
Lo estaba.
Pero también estaba cansada.
Cansada de reuniones.
De libros antiguos.
De gente explicándome que mi nacimiento había preocupado a personas que ni siquiera conocía.
Por eso, cuando Laura apareció con una bolsa de comida y dijo:
—Esta noche nadie habla de lobos durante dos horas.
Acepté inmediatamente.
—Te quiero.
—Lo sé.
Nora llegó detrás con t