Emily
No abracé a mi madre.
Ella sí intentó hacerlo.
Yo retrocedí.
Vi el dolor en su rostro.
No me arrepentí.
Todavía.
—Dentro —dijo Maura.
Nos llevó a su casa.
Adam vino conmigo.
Mi madre lo miró dos veces durante el camino.
A la tercera ya no pude ignorarlo.
—¿Qué?
Sara Morgan apartó la mirada.
—Nada.
—Hoy no empieza nadie con “nada”.
Entramos.
Maura cerró.
Caleb se quedó fuera con Nora.
Adam permaneció junto a mí.
Mi madre miró nuestras manos.
Entrelazadas.
Su rostro perdió color.
—No.
Sentí