Capítulo sesenta y uno. ¿Tu casa o la mía?
¿Tu casa o la mía?
Diego llevó a Paula a casa, tal como le prometió a Arturo, la secuestró toda la tarde. Tarde que él aprovechó y pasó al lado de Luca y Carolina.
Él tenía curiosidad y quería saber lo que Paula y la madre de su hijo estaban hablando, pero no quiso ser indiscreto y no se atrevió a preguntar.
—Gracias, Diego, me gustaría invitarlos a cenar —dijo Paula una vez que llegaron a la puerta de la mansión.
—Si son espaguetis, sí —intervino Lucas.
—Habrá que comprarle una fábrica de