Devon
Desperté de nuevo, pero esta vez algo era diferente. Una voz flotaba en el aire, suave y melódica, como una canción que conocía, pero cantada en un idioma que no entendía. Era dulce, hipnotizante, un canto que parecía envolverme en una atmósfera etérea. Mi mente nublada intentó identificarla, y en ese instante, un pensamiento fugaz cruzó por mi mente: "¿Estoy muerto?"
La voz seguía cantando, y una sensación cálida y reconfortante me invadió. Aquella voz… me recordó a Sarah. ¿Sería ella?