Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIÁN
El portazo de Liam todavía retumbaba en las paredes de mi despacho.
Me pasé las manos por la cara, frustrado, y salí de la oficina. Subí las escaleras a paso rápido, no podía dejar que la duda me ganara. Tenía que mantener la presión sobre ella. Si aflojaba un segundo, Isabella se iba a aferrar a la idea absurda de que podíamos ser una familia normal, y eso la iba a matar.
Llegué a su puer







