Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIÁN
Cerré la puerta principal de la mansión con tanta fuerza que el marco crujió. Me quedé recargado contra la puerta, con la respiración súper agitada y los puños apretados hasta que los nudillos me dolieron.
Quería golpear algo.
Liam salió del pasillo que daba a mi despacho. Llevaba una taza de café en la mano y me miraba con el ceño fruncido, claramente alertado por los gritos.
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