Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA
Aventé el pincel contra la mesa de trabajo, me pasé las dos manos por la cara, jalándome el pelo por la pura frustración.
Llevaba más de una hora parada frente al caballete y el lienzo seguía completamente en blanco. Quería pintar para distraerme, para sacar todo el coraje y la tristeza que traía atorados en el pecho, pero mi cabeza estaba totalmente bloqueada.
Sentí que el estómago se me revol







