Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA
Bruno estacionó su coche afuera de un edificio viejo, apagó el motor y soltó un suspiro pesado, pasándose las manos por la cara antes de mirarme.
—Llegamos Isa, es en el tercer piso y no hay elevador, así que vamos a hacer pierna —dijo, intentando sonreír para quitarle peso al momento.
Asentí, sintiendo que toda la adrenalina de la huida se me escapaba del cuerpo, dejándome un cansancio inmenso.







