Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA
El tráfico de la Ciudad me estaba volviendo loca, o quizá era el hecho de que el olor del aromatizante del auto me revolvía el estómago por décima vez en el día. Habían pasado tres meses desde que regresamos de la isla y la realidad nos había golpeado de frente: Damián sumergido en las juntas de Alpha y yo tratando de equilibrar mis nuevas pinturas con el caos adorable de los mellizos. Pero hoy el pincel se me hab&







