Mundo de ficçãoIniciar sessãoISABELLA
El helicóptero se alejó dejando tras de sí un silencio absoluto, estábamos en medio del Caribe, en un fragmento de tierra rodeado de agua turquesa que Damián había puesto a mi nombre como regalo de bodas. La villa era una estructura abierta de madera y cristal que parecía flotar sobre la playa, pero mis ojos no estaban en la arquitectura, sino en el hombre que caminaba a mi lado, despojándose del saco de su traje mientras el viento marino le alborotaba el cabello.







