Antes de Rompernos.
Hay recuerdos que no duelen cuando aparecen, pero que dejan un rastro incómodo cuando se quedan demasiado tiempo.
Este es uno de ellos.
No es un recuerdo de caos, ni de gritos, ni de algo que se rompa de forma evidente. No hay nada espectacular en él, nada que alguien desde afuera pudiera señalar como el inicio de una caída.
Si alguien lo viera sin contexto, pensaría que es una mañana cualquiera, que éramos una pareja cualquiera, que todo estaba en su lugar.
Y quizás, en ese momento, yo también